Teddy
(leer el cuento)
Nothing in the voice of the cicada intimates how soon it will die.
Teddy es un cuento que resume (¿casi?) todas las obsesiones de J. D. Salinger: el budismo y la meditación, los niños prematuramente geniales y mucho más sabios que los adultos circundantes, los psicólogos empecinados en estudiar a esos niños, los académicos pedantes y egocéntricos.
Y es también un cuento que trata temas muy profundos, como la reencarnación y el alcance del nirvana, la inexistencia del mundo físico fuera de la mente de quien lo percibe, o la impredictibilidad de la muerte.
Sin embargo, lo que a mí me conmueve del cuento, lo que me pone la piel de gallina al leerlo y releerlo son los detalles triviales. Salinger es un genial descriptor de detalles mínimos que le dan al relato una dimensión muy real. Sin emitir juicios, enumera minuciosamente cosas como:
el pelo desprolijo de Teddy (He needed a haircut the worst way, as only a small boy with an almost full-grown head and a reedlike neck can need one);
el leve estrabismo de su ojos (They were crossed just enought to be mentioned, and only in context with the fact that one might have thought long and seriously before wishing them straighter);
la voz pedante del padre del niño (narcissistically deep and resonant, functionally prepared at a moment’s notice to outmale anyone in the same room);
la voz extrañamente bella del niño (Each of his phrasings was rather like a little ancient island, inundated by a miniature sea of whiskey);
el cuidado con el que Teddy apoya un cenicero (with a world of care, as if he believed an ashtray should be dead-centered on the surface of a night table or not placed at all);
la forma en que sube una escalera (two steps at a time, but slowly, holding on to the banister, putting his whole body into it, as if the act of climbing a flight of stairs was for him a moderately pleasurable end in itself).
la chaqueta del estudiante graduado (a herringbone jacket that looked as though it had been properly aged in some of the more popular postgraduate seminars at Yale, or Harvard, or Princeton).
No estoy segura de que Salinger se detenga en estos detalles para conmovernos. Tal vez sea sólo un afán de describir con exactitud. Pero a mí me comueven, y supongo que a otros lectores también. Les agregamos a esos detalles un componente emotivo. Después de todo, we’re all such a bunch of apple-eaters.




9 Comments:
una maravilla Mer, sobretodo el del estrabismo de los ojos.
Yo no creo que sea una asunto de premetitación, así, "para que este racimo de giles se conmueva". Yo creo que hay maneras y maneras de notar al mundo. Y este tipo, tiene una muy superior a, ponele, no sé, la mía.
Por eso lo leo y me resulta inalcanzable, admirable en toda su expresión.
Y agradecemos que exista gente así.
12:03 PM
uno de mis preferidos.
8:43 PM
un genio. lo conocí gracias a vos, por cierto
10:18 AM
basta loli con el ponele. no podes decir 5 palabras juntas sin meter un ponele en el medo. quedan tan artificiosos y aparte ya fueron.
11:10 AM
Bueno, Mer, es tan lindo lo que me hiciste notar, que salgo ya a ver si consigo para leer Teddy en inglés.
Búsqueda que, acá en Montevideo, resultará probablemente casi tan conmovedora como la forma en que JD describe esas perlas.
5:07 PM
Había puesto algo sobre la escritura de Sallinger y los talleres literarios pero este fucking nuevo blogger me está poniendo los pelos de punta.
Besos así no sigo con mi rabieta.
5:30 PM
loli:
agradecemos muchísimo. Sí, creo que es una forma (genial) de percibir la realidad.
n:
sí, creo que mío también. Junto con "For Esmé with love and squalor" y "The Laughing Man"
federico:
wow, no sabés lo muy feliz que me hace saber eso.
Te acabo de escribir y te preguntaba la dirección de tu blog... ahora ya la tengo :)
usuario anónimo:
no vale criticar sin poner un nombre.
q:
Si conseguís Nine Stories en inglés no dudes en comprarlo.
Pero de todos modos se puede leer online.
Teddy
The Daumier-Smith's Blue Period
Pretty Mouth and Green my Eyes
For Esmé - with Love and Squalor
Down at the Dinghy
The Laughing Man
Just Before the War with the Eskimos
Uncle Wiggily in Connecticut
A Perfect Day for Bananafish
1:27 AM
desind:
pero si no yo me pasé a la versión nueva de blogger... ¿será que me pasaron "de prepo"?
9:57 AM
Teddy tiene que haber existido. Esa capacidad descriptiva en abstracto no existe.
8:41 AM
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