Q & A
"casi" quiere decir "no"
Todos, en algún momento, nos damos cuenta de que la vida es injusta y dolorosa.
Loli me invitó y aquí voy.
Después de intentar infructuosamente en el "virtual line" durante varias semanas, decidí ir a hacer la fila. Pensé, el viernes es día laborable, "va a haber menos gente". Ja. Me tomé el día en el trabajo (tenemos derecho a dos viernes libres en el transcurso del verano). Las entradas son gratis y se reparten desde la 1pm. Voy a llegar tempranísimo, pensé, total, siete horas en el parque, leyendo y tejiendo en la fila no suena tan terrible. Me voy a ir preparada, pensé, y puse en un bolso: una manta grande para el piso, un litro de agua, dos sánguches (challah bun, prosciutto y muzzarella, para ponerle onda al picnic), una bolsa ziploc con cerezas, una bolsa ziploc con maníes para las ardillas, el libro que estoy leyendo, otro libro por si se me acaba el libro que estoy leyendo, dos New Yorkers, la computadora, el tejido en proceso (que tiene muchos colores, así que también la decena de ovillos de algodón que lo acompañan), el ipod, la radio (uso una miniradio portátil re de viejo que va a la cancha), servilletas, pañuelos, el teléfono. Una exageración todo eso para siete horas, pero no quería extrañar nada una vez en la fila de la cual -según había leído en internet- uno no puede salir más que para ir al baño. Bueno. Me levanté a las 4:30am, me duché, terminé de meter todo en el bolso. Salí a las 5:30, llegué al parque a las 6:30. Entré por la entrada de la 81 del lado oeste, y caminé hasta el Delacorte Theater. O sea. O SEA. Cómo lo explico. Las primeras cinco "cuadras" de cola eran *colchones inflables* y *bolsas de dormir* *con gente adentro*. Ya por la altura de los mid-nineties la gente tenía sillitas plegables y frazadas, y diría que por la 100 empezaban los nabos que, como yo, habían madrugado pensando qué capo que soy yendo tan temprano. Pasado el shock inicial, pensé "y bueno" y desplegué mi mantita. Me senté a escuchar las especulaciones de mis vecions de fila. Que a qué hora se supone que hay que venir, que si no es peligroso dormir en el parque, que si no es ilegal, que si el virtual line es una mentira, que qué onda los días de lluvia. A las 8:20 se acercó un chabón con gorrita de publictheater.org gritando que nos fuéramos a casa, que no perdiéramos el tiempo, que there's absolutely no way you're gonna get a ticket this far in the line. Y bueno, por lo menos me enteré a las 2 horas y no a la 1pm. Pensar que cuando vi Henry VIII en el 97 conseguir entradas fue una boludez, una filita de una hora como mucho. ¿Será todo culpa de Anne Hathaway (la actriz, no la esposa de William)? Si sí, va a haber que empezar una campaña to keep Shakespeare in the Park a celebrity-free business.
Oh well. Me voy a dormir.
Hoy se murió un genio.
Caminando con S por la quinta avenida (la de Manhattan), vimos -lo juro- al dominicano ese que Susana Giménez presentó en su programa como el hombre más bajito (chiquito?) del mundo (y al que le dijo la célebre frase "¡Qué divino, me lo como!"). Nelson. Era igual. Idéntico. Iba en brazos de un hombre de tamaño "normal". Cuando volvimos a casa hicimos un poco de investigación y comprobamos que según algunas fuentes, Nelson murió hace un par de años. Pero nosotros lo vimos. Que se sepa: Nelson está vivo, como Elvis.
Digamos que no estoy pasando por mi mejor momento, pero digamos también que esta semana es de tregua y que se siente bien estar bien por un rato.
For long you live and high you fly
Etiquetas: canciones que ay (hoy: ésta de pink floyd)
La regla es simple: si un animal tiene cuatro patas o menos, no lo puedo matar. No puedo. No hay forma. Y no soy vegetariana, ok, pero el problema es cuando tengo que matar yo. Puedo matar una mosca, un mosquito, y obviamente -y por cuestiones de supervivencia personal- puedo matar arañas (aunque prefiero que las mate otro por mí, para no tener que ni acercarme).

Ya liberamos tres en el parque de enfrente. Hay quien dice que así no sirve, que vuelven. Ok, cerraremos todas las endijas posibles de la casa. Pero no me pidan que mate ratones. They're so cute.